Calaveritas para directores y directoras de escuela
Quien dirige una escuela sabe de citatorios, de goteras y de lunes con micrófono que no sirve. Estas calaveritas se ríen con respeto de quienes cargan la escuela entera sobre los hombros y todavía se acuerdan del nombre de cada alumno. La muerte se les aparece en la reja, pero se topa con el reglamento.
¿Ninguna te convence? Genera una calaverita personalizada con
el nombre y los detalles que tú quieras.
El micrófono de los honores
El micrófono se apaga
cada lunes en honores;
pero el director no amaga,
y sigue con sus valores.
La calaca fue al festejo
a llevarse al director;
aguantó todo el consejo
y se fue sin el honor.
El citatorio
Cuando llega el citatorio
tiembla el niño y su mamá;
ese cuarto es purgatorio
donde todo se sabrá.
Llegó la muerte citada
por portarse muy grosera;
salió con cara agachada
y firmó su carta entera.
Doña Chelo, la directora
Doña Chelo, directora,
lleva el mando de la escuela;
y de todos es señora
en salón, patio y cazuela.
Se plantó la flaca un día
en la reja principal;
doña Chelo le decía:
- Sin gafete, ni al portal.
La muerte sacó su lista
y pidió pasar a verla;
Chelo, que es buena archivista,
la formó para atenderla.
Van tres años y la flaca
sigue afuera, en la banqueta;
ya se aprendió hasta la placa
y el horario en su libreta.
La junta de padres
Hay junta de padres hoy
en el aula principal;
el director dice: - Voy,
y no sale del local.
Se pasaron ya tres horas
en la cuota voluntaria;
y las mamás, muy señoras,
cada quien con su plegaria.
La calaca se metió
a la junta, de curiosa;
a las once se durmió
y roncaba como una osa.
Despertó al amanecer
y seguían discutiendo;
se salió sin ofender
y hasta la fecha va huyendo.
Don Nazario y la kermés
Don Nazario, director,
tapa goteras con cinta;
consigue hasta el proyector
con rifas y con su pinta.
Llegó la muerte a cobrar
lo que el tiempo le debía;
y él la puso a trabajar
la kermés de mediodía.
La flaca vendió tostadas
y juntó para el tejado;
hoy regresa, en las jornadas,
de tesorera, a su lado.
Aurora y el gafete
Aurora, subdirectora,
cuida el uniforme entero;
y checa el pelo a toda hora
y el gafete y el sombrero.
Llegó la muerte a la entrada
con su túnica muy raída;
Aurora, muy indignada,
la mandó por la salida.
La calaca protestó
diciendo que era la muerte;
y Aurora le contestó:
- Aquí eso no le da suerte.
Desde entonces la calaca
trae gafete y su uniforme;
y Aurora, que no se aplaca,
le pidió también informe.
Doña Carmen se jubila
Doña Carmen se jubila
tras cuarenta años de escuela;
formó a medio pueblo en fila
y hasta al nieto de su abuela.
Fue la muerte a despedirla
con un ramo de papel;
quiso al final aplaudirla
y hasta le llevó un pastel.
Doña Carmen le dio silla
y le puso a repartir;
vasos, gorros y vajilla,
sin dejarla ni salir.
Terminó la flaca hincada
recogiendo todo el piso;
y salió sin su encargada
porque no le dio permiso.
💀 Crea tu propia calaverita con nombre o explora
más calaveritas literarias.