Calaveritas literarias para Raúl
Raúl es de los que llegan primero y se van al último, y eso trae a la calaca haciendo corajes. Lo ha buscado entre cables, redes de pescar, arenas de lucha y bodegas de noche, y siempre se le escapa por un pelo. Aquí van calaveritas para los Raúl que no le tienen miedo a nada.
¿Ninguna te convence? Genera una calaverita personalizada con
el nombre y los detalles que tú quieras.
Raúl aprende a escribir
Raúl aprendió a leer
con las letras de su nombre;
y ahora quiere aprender
a escribirlo como un hombre.
Se apareció la calaca
con un gis en la manita;
Raúl, que de todo saca,
le regaló una gomita.
La calaca hizo la plana
con la letra chueca y fea;
y Raúl, cada mañana,
le revisa la tarea.
Mi abuelo Raúl
Mi abuelo Raúl fumaba
y contaba su niñez;
cada historia la adornaba
con un poco de altivez.
Vino la flaca a escucharlo
y se le pasó la noche;
se le olvidó ya llevarlo
y aguantó sin un reproche.
Cuando al fin se lo llevaba
ya venía amaneciendo;
y mi abuelo, que soñaba,
se fue de la vida riendo.
Raúl y los cables
Raúl quita el apagón
sin subirse a la escalera;
sabe bien la conexión
de la casa que se quiera.
Llegó la flaca a quejarse
de que no prende su vela;
y Raúl, sin demorarse,
le compuso la candela.
Quedó la muerte encantada
viendo su cripta con luz;
y olvidó, muy despistada,
a quién iba a echar la cruz.
Raúl en la lancha
Raúl se sale a pescar
con su red y su fogón;
no regresa sin llenar
la cubeta y el cajón.
Cayó la flaca en la red
con las tibias enredadas;
Raúl le quitó la sed
y le soltó las quijadas.
Volvió la muerte a la orilla
con escamas en el hueso;
se llevó, por la costilla,
un robalo de buen peso.
Raúl, máscara de plata
Raúl es buen luchador
con su máscara de plata;
y no tiene retador
porque a todos los remata.
Lo retó la calavera
con la llave del costado;
Raúl, como buena fiera,
la venció de un enroscado.
Perdió la muerte el combate
y se fue por la salida;
hoy le pide otro remate
y Raúl no se lo olvida.
Raúl, el de la noche
Raúl cuida la bodega
desde que se mete el sol;
y ni una mosca le llega
con su termo y su farol.
Entró la flaca en la noche
por llevarse al velador;
pero se quedó en un coche
y no le prendió el motor.
Raúl la sacó a la calle
alumbrando con la mano;
y le dijo: -No se me halle
por aquí sino en verano.
💀 Crea tu propia calaverita con nombre o explora
más calaveritas literarias.