Calaveritas literarias para Paola

A Paola le dicen Pao y donde llega arma alboroto, hasta cuando el alboroto lo trae la mera Catrina. Aquí están sus calaveritas, hechas para el altar, para el salón de clases o para la reunión del dos de noviembre.

¿Ninguna te convence? Genera una calaverita personalizada con el nombre y los detalles que tú quieras.

Paola en la escuela

Paola llega bailando con su libro de canciones; va contando y va sumando peras, mangos y limones. Asomó la calaquita por la puerta del salón: -Yo también quiero mi cita con la clase y su lección. Paola le hizo un lugar, le dio una hoja y lapicito; y la enseñó a dibujar un conejo chiquitito. La calaca, tan contenta con su dibujo en la mano, no se acordó de su cuenta y salió al patio, temprano.

Pao, flor de la casa

Paola, flor de la casa, alboroto y buen abrazo, sin ti el tiempo no se pasa y se alarga cada plazo. La Catrina, cada rato, se te asoma en la ventana; yo le espanto con el gato y le cierro la persiana. Si algún día se te lleva del rebozo, sin aviso, guardaré tu risa nueva y el sabor de tu buen guiso. Mientras tanto, doña muerte, tome asiento y no se enoje; que Paola, por su suerte, no se va, ni se le antoje.

Paola, la fotógrafa

Paola retrata al mundo con su lente y su tripié; en un guiño, en un segundo, te congela donde esté. Se plantó la calavera a posar frente al cristal: -Sáqueme de cuerpo entera, que hoy me siento sin igual. Paola le puso luces, sombrero y flor de papel; le acomodó hasta las cruces y un rebozo y un pincel. Se miró en el resultado y se puso a sonreír; se olvidó de su mandado y hoy no deja de venir.

Paola en la tarima

Paola baila el jarabe con su falda de listón; no hay quien mejor se lo sabe de Jalisco hasta León. Se apuntó la calavera a bailar en el tablado: -Ya verá, yo soy ligera, traigo el hueso bien probado. Sonó fuerte la tarima con el brinco del violín; y Paola, siempre encima, le llevaba buen trajín. Se le soltó una rodilla, luego el fémur y un talón; la barrieron a la orilla y Paola siguió el son.

Las paletas de Paola

Paola vende paletas de limón y de mamey; todo el barrio, en sus banquetas, la proclama como ley. Llegó la muerte sudando con la lengua por el suelo: -Deme una, que ando penando, que este sol no da consuelo. Paola le dio limón, de nuez y de chocolate; y la flaca, de un jalón, se acabó todo el remate. Se le heló hasta el esqueleto y se puso a tiritar; se olvidó de su boleto y no supo a quién llevar.

Paola al volante

Paola va manejando su camión por la avenida; va cobrando y va frenando sin perder ni una subida. Subió la muerte al camión sin pagar ni su pasaje: -No hay boleto ni tostón, que soy dueña de este viaje. Paola le hundió el pedal y agarró la carretera; dio un volantazo brutal y salió la flaca fuera. Rodó la muerte al asfalto con la lista hecha jirones; y hoy se para en cualquier alto a esperar otros camiones.

💀 Crea tu propia calaverita con nombre o explora más calaveritas literarias.