Calaveritas literarias para Israel

Israel es nombre de los que se cantan solos y por eso cae muy bien en la calaverita. Aquí lo verás en la cancha, al volante, con la trompeta y hasta destapando un caño, siempre con la Catrina cerca y siempre saliendo bien librado. Hay una para leer con niños y otras para la carrilla.

¿Ninguna te convence? Genera una calaverita personalizada con el nombre y los detalles que tú quieras.

Israel y su balón

Israel juega en la escuela con la bola que le vuela, y la muerte, de arquerito, se paró junto al arquito. Le pegó tremendo tiro y la flaca dio un suspiro, se le fue por la cabeza y rodó con ligereza. Israel la levantó y su cráneo le pegó, la sentó junto al pretil y le dio agua del barril. Ahora juegan cada día sin pleitos y sin porfía, la muerte para el balón y él le anota un golazón.

El café de Israel

Israel hace el café como nadie, ya lo sé, y lo lleva a quien lo espera sin decirlo, a su manera. Llegó la flaca en enero con su frío traicionero, y Israel le sirvió taza sin preguntarle qué pasa. Se calentó los huesitos y hasta le entraron gustitos, sacó el papel de la lista y lo dobló sin ser vista. -Me lo llevo el año entrante, dijo, y se fue muy campante, pero vuelve cada enero nomás por el cafetero.

Israel el plomero

Israel destapa un caño que llevaba como un año, y llegó la calavera con un charco en la escalera. -Se me inunda todo el hoyo, ya no tengo ni un apoyo. Israel llegó al panteón con su llave y su cajón. Le arregló toda la fuga sin dejarle ni una arruga, luego le pasó la cuenta y a la flaca no le renta. Y la huesuda, sin dinero, le firmó un pagaré entero: -Cuando venga por Israel, no le cobro ni un papel.

Israel el taxista

Israel maneja de noche y conoce todo coche, le hizo la parada un bulto que traía un frío oculto. -Lléveme hasta el camposanto, y no ponga usted ese canto. Israel le subió al son y cantó con emoción. La flaca se fue bailando todo el viaje, y coreando, se pasó su bajadita y siguieron la vueltita. Anduvieron toda la noche sin bajarse de aquel coche, y al llegar la cuenta enorme se quedó de chofer, conforme.

La trompeta de Israel

Israel toca trompeta en la banda más completa, y la muerte quiso entrarse sin saber ni acomodarse. Le prestaron un trombón y sopló sin ton ni son, salió un ruido tan feíto que espantó hasta al angelito. Israel le dio lecciones con paciencia y con canciones, le enseñó a llevar compás y a no soplar ni de más. Hoy la muerte toca en fiestas con orquestas ya dispuestas, y ya no anda en el panteón: anda armando su función.

Israel el jardinero

Israel poda el jardín desde marzo y hasta el fin, llegó la muerte con tijeras a cortar enredaderas. -Yo te ayudo, dijo ufana, que esto acaba en la mañana. Cortó rosas y claveles y arrancó hasta los laureles. Israel se puso rojo y le aventó hasta un manojo, la corrió con la manguera y quedó como cualquiera. Pero al año, en primavera, retoñó la enredadera, y hoy la flaca, muy sentida, riega el patio de por vida.

También te puede servir

💀 Crea tu propia calaverita con nombre o explora más calaveritas literarias.