Calaveritas literarias para Axel

Axel es de los que no se dejan, ni de la maestra ni de la huesuda. Estas calaveritas lo agarran con los colores, en la kermés, con su perro dormilón y hasta debajo de las cobijas. Léelas en la ofrenda o dedícaselas al Axel que tú conoces.

¿Ninguna te convence? Genera una calaverita personalizada con el nombre y los detalles que tú quieras.

Axel y la libreta

Axel pinta en la libreta monigotes de color; llenó toda una carpeta con dibujos de terror. Le dibujó a la Catrina con vestido de papel; ella vino a la cortina y le dijo: -Soy yo, Axel. Axel se quedó pasmado, se le cayeron los gises; la calaca, de buen grado, le pidió que la matices. Pintó flores en sus huesos y estrellitas en el velo; la Catrina, entre bostezos, se fue volando hasta el cielo.

Axel en la kermés

Axel se fue a la kermés con diez pesos en la mano; se compró un pastel después y un raspado de verano. La calaca hizo la fila con su bolsa de canicas; Axel, que es de buena pila, le prestó monedas chicas. Compraron un algodón y jugaron a los dados; ganaron un tiburón de peluche, muy pelados. La calaca se fue alegre con su premio bajo el brazo; y le dijo: -Cuando llegue, te convido otro pedazo.

Axel, amigo del alma

Axel, amigo del alma, compañero de banqueta, tú me diste siempre calma con tus chistes de libreta. La huesuda te buscaba por la calle y la azotea; y contigo no lograba ni empezar una pelea. Hoy te puse en el altar tu refresco y tu tostada, y una vela para andar de regreso a la enramada. Y si tienes que volverte con la flaca de la mano, vuelve pronto, que la suerte aquí sigues siendo hermano.

Axel y la verdura

Axel odia la verdura, no le pasa ni el ejote; le da vueltas con soltura y lo esconde en el bigote. Llegó la flaca a la mesa con un plato de nopales: -Si te acabas la sorpresa te perdono de los males. Axel se comió el nopal, tres ejotes y un pepino; la huesuda, sin igual, le aplaudió desde el camino. Pero Axel, muy ladinito, lo guardó en la servilleta; y la flaca, sin un grito, se fue sola en su carreta.

Axel y su perro flojo

Axel tiene un perro flaco que no ladra ni de broma; se la pasa como saco tirado sobre la loma. Llegó la flaca al zaguán sin tocar ni saludar; el perrito, muy galán, ni se quiso levantar. La Catrina se enredó con la cola del durmiente; se cayó, se despeinó y rodó por la pendiente. Axel salió del ruidazo y la vio de panza al cielo; le ofreció hasta un abrazo y un café para el consuelo.

Axel y la cobija

Axel nunca se levanta aunque el gallo cante fuerte; ni con agua ni con manta lo levanta ni la muerte. La huesuda lo intentó un domingo bien temprano; lo jaló, lo sacudió, y él roncó como un marrano. Le gritó por el oído, le quitó la cobijita; Axel, medio adormecido, le pidió media horita. La Catrina se aburrió, se acostó junto al ropero; y de tanto se durmió: Axel ganó el año entero.

💀 Crea tu propia calaverita con nombre o explora más calaveritas literarias.