Calaveritas literarias para kinder y preescolar
Para los más pequeños, una calaverita corta y tierna funciona mejor que un poema largo: por eso estas versiones tienen una sola estrofa, palabras fáciles y mucha dulzura. Cada una se aprende en un par de repasos y se puede acompañar con dibujos, calaveritas de azúcar o flores de cempasúchil. Perfectas para el festival de Día de Muertos en kínder y preescolar.
¿Ninguna te convence? Genera una calaverita personalizada con
el nombre y los detalles que tú quieras.
La calaquita chiquita
La calaquita chiquita
vino al kínder a jugar;
se llevó a Anita bonita
y la trajo a merendar.
Mi paletita
La flaca, muy juguetona,
me pidió mi paletita;
le di dos y, muy tragona,
me dejó otra bolsita.
El osito de Diego
Diego duerme con su oso,
la calaca lo miró;
le dio un beso cariñoso
y en su cuna lo dejó.
A dormir
La huesuda entró al salón
buscando a los chiquitines;
los halló en un rincón
soñando con calcetines.
Los colores
Pinté a la calaverita
de morado y de rosado;
se rió la muertecita
y me dio un beso pintado.
Pan con azúcar
Con azúcar en la boca
la calaca me miró;
le di pan y, medio loca,
a mi lado se sentó.
Mi flor amarilla
Tengo una flor amarilla
y una vela chiquitita;
se las pongo en la mesilla
a la Muerte, mi amiguita.
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