Calaveritas para amigos de la escuela
El recreo, la tiendita, los trabajos en equipo y el compañero que siempre presta la goma: de ahí salen las mejores calaveritas para amigos de la escuela. Estas siete están escritas con lenguaje sencillo y humor sano, aptas para leerse frente al grupo o para el concurso escolar de Día de Muertos. Solo cambia los nombres por los de tus compañeros y quedará como hecha a la medida.
¿Ninguna te convence? Genera una calaverita personalizada con
el nombre y los detalles que tú quieras.
Los del salón tercero B
En el salón tercero B
se juntaban a estudiar
Karla, Emilio, Ana y Noé,
y otro más que no hay que hallar.
Llegó la flaca en el recreo
con su torta y su limón;
se formó, según yo creo,
a comprar en el rincón.
Los amigos la invitaron
a jugar al avioncito;
tanto y tanto la cansaron
que se fue sin el boletito.
Y aunque un día se los lleve,
la amistad no se remueve;
lo que unió a aquel salón
no lo apaga ni el panteón.
El recreo eterno
Sonó el timbre del recreo
y salieron a correr
Paco, Lalo, Chuy y Teo,
con un hambre de comer.
La calaca en la tiendita
se formó por su pambazo;
como no traía monedita,
Paco le prestó un abrazo.
Tanto quiso a esos chamacos
que dejó su comisión;
hoy los cuida, entre los flacos,
del recreo hasta el camión.
Trabajo en equipo
Nos tocó en el mismo equipo
con la muerte de invitada;
ella dijo: -Yo participo,
pero no hago casi nada.
Hicimos toda la plana,
la maqueta y el cartel;
la calaca, muy campana,
puso el nombre y el papel.
La que presta la goma
Mariana Escalante Rosas
presta goma y sacapuntas,
lápiz, regla y otras cosas
a las manos más difuntas.
Se acercó la calavera
a pedirle un borrador;
Mariana, como cualquiera,
se lo dio con mucho amor.
Se llevó goma y bondad
la huesuda agradecida,
y le dejó, de verdad,
muchos años más de vida.
El de hasta atrás
Hasta atrás, junto a la puerta,
se sentaba Baldomero,
con la vista bien despierta
por si viene el portero.
Nunca alzaba mucho el brazo,
ni salía en la ovación,
pero daba un buen abrazo
cuando había una aflicción.
Fue la flaca por su alma
con guadaña y con papel;
él le dijo, con la calma
de quien nunca fue cruel:
-Llévame, pero de a poco,
que hasta atrás quiero viajar.
Y hoy comparte, medio loco,
con la muerte su lugar.
Timbre de salida
Sonó el timbre de salida
y la flaca se asomó:
-Traigo lista de partida,
pero nadie contestó.
La banda de la mochila
Nos juntábamos a diario
bajo el árbol del jardín:
Ana, Cirilo y Rosario,
Juan Manuel y Serafín.
Llegó la muerte a la sombra
a sentarse a platicar;
se quedó, como se nombra,
de la banda titular.
Ahora somos seis en fila
y ella carga la mochila;
si nos lleva de a poquitos,
que nos lleve bien juntitos.
💀 Crea tu propia calaverita con nombre o explora
más calaveritas literarias.