Calaveritas por materia escolar

Cada materia tiene su propio chiste, y la muerte lo sufre igual que cualquier alumno. En matemáticas se le enredan las cuentas, en español le faltan los guiones y en educación física se queda sentada en la banca. Aquí va una calaverita para cada clase del horario, por si te toca leerla en la materia que sea.

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Matemáticas

Traía lápiz y compás la calaca, y algo más: una lista de problemas para todos los sistemas. -Si me llevo a diecisiete y les quito su juguete, ¿cuántos lloran de verdad? Y le dijo la mitad. El maestro despejó la ecuación de su destino; la calaca se enredó y perdió todo el camino. No se llevó ni un alumno, puro cero de consumo; se fue haciendo su quebrado y salió por el tejado.

Español

En la clase de español la muerte quiso escribir; se sentó bajo el farol y no supo qué decir. El maestro le explicó que hay sujeto y predicado, y la muerte se aplicó con su verbo conjugado. Escribió: -Yo me llevaba, pero luego lo tachó; el pasado le fallaba y el futuro le dolió. Entregó su redacción, toda llena de tachones; le pusieron un renglón: -Le faltaron los guiones.

Historia

En la clase de la Historia se apareció la Catrina; dijo: -Yo tengo memoria de la guerra y la neblina. -Yo estuve en la Independencia, en la Reforma también; me tocó cada sentencia y también todo el vaivén. El maestro le pidió que dijera bien la fecha; la Catrina se atoró y se puso muy derecha. -Yo vi todo, pero, en fin, nadie apunta lo que pasa; por no hacer mi boletín reprobé, y me voy a casa.

Ciencias naturales

En Ciencias, la calavera quiso ver un esqueleto; se miró de otra manera y aprendió cada secreto. El maestro señaló el esqueleto oficial; la calaca se ofreció de modelo natural. Se paró junto al dibujo, señalando con orgullo; todo el cuerpo les mostró y hasta el nombre les cantó. Sacó diez la calavera, la aplaudió toda la clase; y olvidó, de tan parlera, a quién le tocaba el pase.

Inglés

La muerte tomó su clase de inglés, un lunes temprano; le pidieron una frase y levantó bien la mano. -My name is la Catrinita -contestó con voz bonita-, I am flaca, I am hueso, y me llevo hasta tu peso. El maestro la corrige, le repite y la dirige; la calaca, con esmero, lo repitió el año entero. Al final, en la clausura, dijo good bye con dulzura; se llevó su diccionario y dejó el abecedario.

Educación física

En la clase de deportes la calaca se formó; con dos malos pasaportes, pero nada le sirvió. La pusieron a correr, a saltar y a rebotar; se le fueron a caer las rodillas sin parar. El maestro le gritó y la vuelta le marcó; la calaca, sin aliento, se sentó en el pavimento. -Yo me llevo a quien me alcance -dijo haciendo un mal avance-; nadie quiso ni intentarlo y hasta hoy sigue sin lograrlo.

Artes

En la clase de las artes la Catrina se pintó; se puso flores gigantes y un vestido se cosió. Dibujó su autorretrato, con carbón y con pincel; le quedó tan buen retrato que lo puso en un cartel. El maestro le enseñó a mezclar tonos sencillos; la Catrina se pasó con morados y con brillos. Su calaca quedó bella, la colgaron en la entrada; y hoy la muerte, como estrella, cobra caro la mirada.

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