Calaveritas literarias para Norma
Norma tiene un nombre corto y una voz que se oye hasta la esquina. La huesuda se le ha cruzado en el crucero, en la oficina, en el mercado y en la pila de ropa, y de todas ha salido multada, mandada por copias o bien tallada. Aquí van calaveritas para las Normas que ponen orden donde llegan.
¿Ninguna te convence? Genera una calaverita personalizada con
el nombre y los detalles que tú quieras.
Norma y su dibujo
Norma pinta una calaca
para el altar de la escuela;
le dibuja hasta una vaca
y una flor junto a la vela.
La calaca se asomó
a mirar la cartulina;
tanto y tanto le gustó
y se quedó de vecina.
Hoy la flaca va temprano
a sentarse en el altar;
y le da a Norma la mano
cuando la ve dibujar.
Mi abuela Norma
Mi abuela Norma bordaba
manteles de cuadros rojos;
y en cada punto guardaba
lo que decían sus ojos.
La flaca tocó la puerta
con la lista en el bolsillo;
mi abuela, que estaba alerta,
le regaló un buen ovillo.
Se puso a tejer con ella
un rebozo largo y tierno;
y me dejaron su huella
que me abriga en el invierno.
Norma en el crucero
Norma vigila el crucero
con silbato y con bandera;
te detiene el mundo entero
con la mano y la cadera.
Pasó la flaca en su carro
volando por la avenida;
Norma la paró en el barro
y le quitó la salida.
No traía ni licencia
ni una placa que enseñar;
hoy la muerte, con paciencia,
va al corralón a pagar.
Norma y su escritorio
Norma manda en la oficina
aunque el jefe diga no;
ella marca la rutina
y decide quién entró.
Llegó la flaca a una cita
con el jefe, muy formal;
Norma revisó la cita
y le halló un error fatal.
La mandó por otro sello
y por copias en montón;
la flaca se rascó el cuello
y dejó su comisión.
Norma y su canasta
Norma pone en su canasta
cempasúchil y alhelí;
y con una flor le basta
pa que te acuerdes de mí.
Llegó la flaca al mercado
por un ramo pa su altar;
Norma, sin haber cobrado,
se lo dio para adornar.
Tan bonita le quedó
la corona de la muerte,
que a la Norma le dejó
muchos años de la suerte.
Norma, jabón y plancha
Norma lava y luego plancha
las camisas del vecino;
no le queda ni una mancha
aunque venga del camino.
Llegó la flaca embarrada
de la sábana a los pies;
Norma la dejó tallada
y blanquita en medio mes.
Quedó la muerte tan blanca
que en la noche relumbraba;
ya ni un susto se le arranca
a la gente que pasaba.
💀 Crea tu propia calaverita con nombre o explora
más calaveritas literarias.